Taylor Vixen nació el 5 de agosto de 1989 en Dallas, Texas, Estados Unidos. Creció en un entorno familiar conservador y desde joven mostró interés por el modelaje y el baile. Antes de ingresar a la industria del entretenimiento para adultos, trabajó como bailarina en clubes nocturnos de su ciudad natal, experiencia que le permitió desarrollar una presencia escénica natural y una conexión directa con el público.
Debutó en la industria del cine para adultos en 2011, a los 22 años, bajo el sello de la agencia LA Direct Models. Su primera escena fue para el estudio Brazzers, y rápidamente llamó la atención por su complexión atlética, su cabello oscuro y sus ojos claros. En sus primeros años trabajó principalmente en escenas de parejas y tríos, ganando reconocimiento por su energía y profesionalismo en el set.
A lo largo de su carrera, Taylor Vixen ha colaborado con los estudios más importantes de la industria, como Vivid, Wicked Pictures, Evil Angel y Digital Playground. En 2013 fue nominada a los AVN Awards en la categoría de Mejor escena de chicas, gracias a su trabajo en la película «Girl Fever». También recibió nominaciones en los XBIZ Awards y los NightMoves Awards. Su presencia en redes sociales, especialmente en Twitter e Instagram, le ha permitido mantener una base de seguidores leales más allá de sus producciones audiovisuales.
Mide 1,60 m (5′3″) y pesa aproximadamente 48 kg. Tiene un tatuaje distintivo en la parte baja del abdomen y varios piercings, incluyendo uno en la nariz. Su figura delgada pero tonificada, combinada con su actitud desenfadada frente a la cámara, la convirtieron en una intérprete versátil capaz de adaptarse a distintos géneros, desde el glamour hasta el contenido más explícito.
Fuera de los sets, Taylor Vixen ha declarado en entrevistas que disfruta del yoga, la natación y viajar por el sur de Estados Unidos. Es conocida por ser reservada en cuanto a su vida privada, aunque ha compartido ocasionalmente su pasión por los animales y su labor como voluntaria en refugios caninos de Texas. También ha incursionado en la venta de contenido exclusivo a través de plataformas como OnlyFans, donde mantiene un canal activo.
A pesar de no haberse mantenido activa de forma continua en la producción cinematográfica durante toda la década, Taylor Vixen es recordada como una de las figuras destacadas del periodo 2011-2016. Su nombre aparece en listados de intérpretes más buscados en sitios especializados, y su trabajo ha sido reseñado en publicaciones como AVN y XBIZ. Su legado reside en haber abierto camino para actrices de contextura menuda pero con gran presencia escénica.